La democracia olvida deliberadamente a las victimas del franquismo
En el día de ayer, la sala
militar del Tribunal Supremo
decidió no aceptar las
pruebas que los abogados
de la família Puig Antich han
presentado para solicitar que
se admita a trámite la revisión
del "caso Puig Antich".
El tribunal tampoco aceptará
nuevas alegaciones. La sala
considera que las pruebas
presentadas no aportan
ninguna novedad. Uno de
los magistrados, José Luís
Calvo Cabello, presentó un
voto particular discrepante.
Entiendo que puede ser
preferible no entrar en la caza
de aquellos que durante el
franquismo cometieron actos
merecedores de ser motivo de pedir responsabilidades. Pero sí se tendría que
esclarecer en que circunstancias se desarrollaron los hechos. Es inaceptable que las
víctimas del franquismo sigan sin ser reconocidas como tal, cuya consecuencia
es, que a efectos oficiales se les considera delincuentes sin más, omitiendo
deliberadamente como se produjeron los acontecimientos.
El “caso Puig Antich”, estuvo plagado de irregularidades, por la cual cosa, debería
revisarse el caso, y constatar sin ningún genero de dudas que fue el autor material
del disparo que causó la muerte del policía. En el caso de que no se probase la
autoría del disparo, automáticamente, debería exculparse a Salvador Puig Antich.
En el caso de que se llegara a probar sin ningún tipo de duda, que Salvador Puig
Antich, fue el autor material del disparo que ocasionó el fallecimiento del policía,
habría que tener en cuenta como se produjo el hecho, puesto que no cabe duda,
que en ningún caso fue a sangre fría, prueba de ello, es que el propio Salvador fue
herido. Por lo tanto, es imprescindible aclarar como pasó, ya que en función de
cómo se desarrollasen los hechos, aun probándose que la autoría del disparo que
alcanzo al policía, se le atribuyera a Salvador Puig Antich, se debería de ver en
que circunstancias ocurrió, ya que bien podría alegarse atenuantes, la cual cosa,
no es algo que pueda ignorarse, por lo que consecuentemente, cambia la
cuestión.
Así mismo, en el caso de aun llegándose aprobar sin ningún género de dudas que
Salvador Puig Antich fue el autor material del disparo en cuestión, es evidente,
que con él se cometió una aberración, puesto que se le mató a sangra fría, ya que
se le aplicó la pena de muerte, y además, de forma incalificable, ya que se utilizó el
garrote vil, un método de matar, que dice poco del ser humano, puesto que es
claramente inhumano. Esa forma de matar, en la que la muerte no es rápida y ni
indolora, es deplorable, y más si se hace chapuceramente, que fue el caso de
Salvador Puig Antich, quien agonizó más de una hora.
